sábado, 21 de mayo de 2011

En medicina, se llama enfermedad crónica a aquellas enfermedades de larga duración, cuyo fin o curación no puede preverse claramente o no ocurrirá nunca. No hay un consenso acerca del plazo a partir del cual una enfermedad pasa a considerarse crónica; pero por término medio, toda enfermedad que tenga una duración mayor a seis meses puede considerarse como crónica.

Éstas enfermedades no se distribuyen al azar sino que se ven más frecuentemente en determinadas personas, familias y comunidades, tanto por causas genéticas mal comprendidas como por efecto del contexto


Una alimentación equilibrada, en la que se combinen de la forma adecuada carbohidratos, grasas y proteínas, más la realización de una hora de ejercicio al día le ayudarán a prevenir las enfermedades crónicas más comunes.

ASMA

Algo que les preocupa enseguida a los padres cuando se enteran de que su hijo tiene asma, es saber si podrá practicar deportes como el resto de niños o no. La respuesta es contundente: sí. Las personas asmáticas pueden y deben hacer deporte.

Cuando una persona con asma presenta ataques respiratorios al hacer ejercicio es conveniente seguir una serie de pautas: evitar realizar deporte en el curso de una crisis ya establecida, hacer precalentamiento, no sufrir cambios bruscos de temperatura, hacer la actividad de forma gradual, aprender a respirar utilizando adecuadamente la boca y la nariz y si está indicado, dar la medicina preventiva antes del deporte.. Si a pesar de todo sufre una crisis mientras practica algún deporte, debe dejarlo inmediatamente y usar rápidamente un broncodilatador si no se detiene el ataque con el cese de la actividad.

DIABETES

Según los expertos el ejercicio es una pieza fundamental en el tratamiento integral de la diabetes. La práctica deportiva tiene como consecuencia un incremento en la sensibilidad a la insulina lo cual facilita la entrada de glucosa a las células musculares. De este modo, se logra mantener mejor el equilibrio de la glucosa en sangre (glucemia) y existe una menor necesidad de recibir medicación (antidiabéticos orales) o insulina.

La práctica mayoría de los expertos coinciden hoy día en que practicar un deporte de forma suave y regular trae importantes beneficios para el diabético. Sin embargo, hay que estar prevenidos ante los posibles riesgos que pueda acarrear la práctica de ejercicio físico, para tratar de evitarlos y , si se producem paliarlos, con las menores repercusiones posibles. Para ello es necesario controlar todos los factores que pueden influir sobre la glucemia (especialmente la dieta y la medicación) y adaptarlos a la actividad que se realizará.

ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES

Las siguientes actividades y condiciones deben evitarse en los pacientes con diagnóstico clínico de EGCV:
Los ejercicios caracterizados por aceleraciones y desaceleraciones rápidas en distancias cortas. Este tipo de ejercicios se encuentra en diversos deportes como el baloncesto, fútbol y tenis. Se prefieren actividades como el trote informal sin régimen de entrenamiento, ciclismo en un terreno nivelado y natación, en las cuales el gasto de energía es relativamente estable, aun en distancias que pueden ser largas o períodos de tiempo prolongados.

OSTEOPOROSIS

Si, siempre que se tengan en cuenta que muchas de las personas con osteoporosis probablemente tienen una condición física por debajo de la media de las personas de su edad, debido al descenso de la movilidad, común en personas diagnosticadas de esta enfermedad; por ello, en este tipo de personas es muy aconsejable un programa de ejercicio físico de baja intensidad al menos durante las primeras semanas.
Es un hecho generalmente aceptado que el ejercicio físico practicado regularmente puede retardar o quizá parar la pérdida de hueso relacionada con el envejecimiento de la persona. Sin embargo, por el momento existen muchas dudas de que el ejercicio físico pueda suponer un estímulo significativo para que aumente la masa ósea en esta situación.



No hay comentarios:

Publicar un comentario